Adiós, verano, adiós...

Ya en Madrid definitivamente, después de un verano terromoto y con el cuenta kilómetros a punto de estallar, toca sentarse con una buena taza de té from London, echar de menos y repasar el verano con fotografías. Por ahora no hay muchas, pero las que hay traen recuerdos que no voy a olvidar fácilmente.


Todo empezó un jueves en Cross, yo acababa de aterrizar de Londres y mis amigos ya estaban organizando mi próximo viaje, nos íbamos a Galicia y yo todavía no lo sabía. Al día siguiente pensé que, finalmente, no habría tal viaje...pero sí, Paloma estaba convencida de que teníamos que ir a ver a Pennywise al Resurrection Fest, y allá nos fuimos. Después de una noche en Madrid sin dormir (¿y si nos quedamos dormidos y perdemos el avión?), nos recogieron en el Aeropuerto de Lavacolla en Santiago en un coche que no nos defraudó...aunque no confiábamos plenamente en él. El trayecto fue...no encuentro la palabra para describirlo pero yo no habría querido perdérmelo, ya se sabe...los road trip siempre dan mucho de sí, el resto de nuestro verano estuvo marcado por éste. 


Llegamos a Viveiro...sí, llegamos, aunque nadie apostaba por nosotros, lo hicimos, gracias Bea, te queremos. Estaba lleno de benditos, benditos heavys...no era nuestro sitio pero lo hicimos nuestro. Perdimos la noción del tiempo durante unas horas, y cuando nos dimos cuenta nos queríamos ir a casa, sí, también llegamos, y a la mañana siguiente todos éramos SÚPER FELICES.



Por cortesía de Jägermeifter.





Chicos, siento que no os haya gustado Pennywise.


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