Twee Muizen.


Twee Muizen son dos ratones, Denís y Cris. Sus muñecos, sus hijos. Como los hijos, cada uno de los muñecos es único; pensado, dibujado, recortado y cosido. Denís, que estudió Bellas Artes, se encarga de dibujar los muñecos en papel y vectorizarlos en el ordenador. Cris, que estudió Diseño de Moda, hace el patrón y los cose. En total son 20, por ahora, y sí, tienen libro de familia numerosa. 


 
Todo empezó en Ámsterdam y de allí se trajeron el nombre, Twee Muizen, dos ratones, en holandés. Ahora están en Galicia, más a gusto, en casa.

Su primera exposición, inaugurada el sábado, tiene lugar en The Wall (Corredera Baja de San Pablo, 47), estará allí durante un mes y no solo están los muñecos, también hay ilustraciones y algún que otro acrílico y óleo.

Os gustará y querréis comprar, seguro, para ello podéis hacer encargos en su página web o ir a The Wall, tomaros un cerveza y llevaros a Moniche, Maratón o alguno de sus hermanos a casa.




NAC Madrid.


Hace aproximadamente dos meses a las 9 am estaba en la Calle Argensola para hacer el LookBook de NAC, cuando me lo dijo mi booker, no me di cuenta de qué era NAC, llegué a la dirección que me habían dado y caí en la cuenta. NAC es la tienda multimarca de Génova, sí, donde venden The Hip Tee

La verdad, nunca había entrado, no sé si por qué siempre que paso por Génova es para ir al banco y tengo prisa, o porque la veía demasiado bonita exteriormente como para entrar y que se estropeara esa imagen idealizada que tenía, no sé por qué, pero me pasa. Eso sí, en el escaparate siempre me paraba.

El showroom está justo al lado, en la calle Argensola, al llegar me crucé en el ascensor con Carlota, estilista, se había hecho daño en un pie y se iba al hospital, sí que empieza bien la mañana, pensé. Pero ya lo tenían todo bajo control, entre Alejandra y Carlos, encargados de la tienda, y un poco de ayuda del resto del equipo, el shooting salió adelante.

Fue un día largo pero no lo pareció, entre ropa bonita, buena gente y Coca-Cola, el tiempo pasa más rápido. Me dio tiempo a ponerme mucha ropa...


Fotografía: Leticia Díaz.
Estilismo: Carlota Peydro.
Maquillaje: María García.


...y a enamorarme de alguna que otra prenda o complemento...


1. Lauren Dolige.
2. REIKO.
3. Forte Forte.
4. American Vintage.
5. Malababa.
6. Soho Deluxe.
7. Iro.
8. Lauren Dolige.
9. Paul Smith.
10. Maloles.
11. Sonia Rykiel.





J'adore Dior.

A estas alturas ya todos sabéis que el lunes de la semana pasada tuvo lugar la fiesta de Dior en el Palacio de Cibeles, y sí, yo también os voy a contar, aunque un poco tarde, lo maravillosa que fue.

Todo empezó en el año 1905, en Francia nacía un niño que más tarde se convertiría en uno de los nombres más importantes de la industria de la moda y el lujo a nivel mundial. En el 46 se convertía en uno de los primeros diseñadores de moda estableciendo su casa de costura en París y en el 47 creó un nuevo estilo por el que siempre será recordado, el "New Look". La casa de costura acabó convirtiéndose en una de las marcas de lujo más importantes del conocido grupo LVMH. 

No puedo hablar de Dior sin que se me venga a la cabeza un nombre que ya no está presente en la casa, Galliano. Después de quince años a cargo de la marca, el año pasado fue despedido tras una polémica conducta en un restaurante de la capital francesa. Galliano era el espíritu y la imagen, él era Dior, pero ese tiempo ha terminado y, el lunes, quisieron dejarnos claro que la casa sigue, sin él, pero sigue (aunque me hicieran dudar de este hecho el 4 de julio de 2011 con su colección de Alta Costura).


El viernes 14 por la mañana me llamó mi booker y me dijo que estaba invitada a la fiesta que daba Dior en Madrid el lunes, yo, aún sabiendo que el martes tenía que madrugar, y mucho, dije que sí sin pensarlo, sabía que no podía perdérmela y el lunes, ya en la fiesta, confirmé mi presentimiento, era una GRAN fiesta.

Llegué a Madrid a eso de las 15, después de una siesta, los viajes siempre me dejan un poco atontada, me mentalicé, esa noche, por mucha pereza que me diera levantarme del sofá tenía que ponerme guapa y estar en Cibeles a las 21.30. A las 20 empecé con los preparativos, siempre con calma, y a las 21.30, no me gusta llegar tarde, estábamos entrando en el Palacio de Cibeles con la boca, literalmente, abierta. 

El espacio estaba decorado como si de un jardín se tratase, césped artificial, macetas con arbustos y flores, los camareros, que no tenían nada que envidiar a ninguno de los invitados, paseándose con bandejas llenas de copas de Moët & Chandon, flor de lis con foie, tortas de trufa, jamón serrano, del bueno, y demás manjares dignos de palacio, catering servido por Medems (me lo apunto para mi boda, aunque no sé yo si al novio le harán mucha gracia los camareros...). Todo muy elegante y muy bien puesto, había hasta alguien que comentó que fiesta tan aburrida. No sabían lo que les esperaba.

A eso de las 23.30 se apagaron las luces y todo quedó en silencio, empezaba el espectáculo. En una de las paredes comenzó la reproducción de un vídeo en 4D con imágenes de la marca, desfiles, anuncios con Charlize Theron, Natalie Portman, imágenes de estrellas como Marilyn Monroe y Grace Kelly...simplemente, increíble, como dice Miranda Makaroff en el vídeo, emocionante.


A partir de la reproducción del vídeo...la cosa empezó a desmelenarse, la gente no sólo bebía Moët & Chandon, se pasaron a los gin tonics, fumaban donde estaba prohibido e incluso hubo algún atrevido que se pudo a dar volteretas. Sí, la fiesta fue de todo menos aburrida, agradecidos debemos de estar al Dj Marcelo Burlón que nos hizo bailar al ritmo de Eve, cosa que me emocionó, Beyoncé y demás ritmos bailones, a la 1 bailaban hasta las sillas.
A las 2.30 las caras se entristecían al ver que las luces se encendían y la realidad era otra, al día siguiente había que trabajar, en mi caso, a las 7 am tenía que estar en un AVE con destino Valencia, donde me esperaban 11 horas de trabajo, no me quejé en ningún momento, mereció la pena, tanto la fiesta como el día de trabajo.


Dear Anna.

Anna Dello Russo es una de esas personas que no necesitan presentación. Editora de Vogue Japón, después de haber pasado ya por Vogue Italia y L'Uomo Vogue, lleva la tendencia al extremo y lo hace, naturalmente, como nadie.


Se describe a sí misma como "a passionate fashionista", y no lo dudamos. Llama la atención allá donde va, y, claro está, no solo por quién es, si no por cómo es y por qué lleva puesto. Durante las semanas de la moda, Anna es uno de los principales objetivos de las cámaras, tanto de coolhunters como de fotógrafos de street style, y es que Anna, enamora. 



10. Prada.
12. Lunch at Ricoh by Gaia Repossi.



Y entonces llegó Cibeles.

Recuerdo la primera vez que fui a la Pasarela Cibeles, todavía no era Madrid Fashion Week, fue hace cinco años. Yo acababa de llegar a Madrid y veía la ciudad como un lugar lleno de oportunidades donde, finalmente, decidiría a qué me quería dedicar en un futuro. Y, más o menos, así fue y está siendo.


Vivía cerca de la plaza de toros de Las Ventas, la zona no es muy bonita pero a mí, en ese momento, me encantaba, el ruido, los coches, incluso la contaminación, con 16 años empecé a enamorarme de Madrid. Iba andando de casa al colegio y del colegio a casa todos los días, no están lo que se dice cerca, aproximadamente unos 45 minutos, pero me gustaba sentir la nariz roja y congelada mientras subía la Calle Alcalá, continuando por Don Ramón de la Cruz, allí recogía a Jose para terminar encerrada en una clase, donde hacía frío, era el único sitio que no me gustaba de Madrid. Por la tarde volvía a casa y veía los DVD's de Sex and the City que mis amigos de Santiago me habían regalado antes de irme y esperaba a que mi madre volviera del trabajo. Un día volvió con una sorpresa para mí, ahora lo pienso y me parece una tontería pero, en el momento podría decirse que vi el cielo abierto. Nos íbamos a la Pasarela Cibeles.


Los desfiles eran en El Retiro, todavía no sé por qué IFEMA, pero bueno, ese es otro tema. Fuimos con tiempo, dimos un largo paseo hasta que encontramos el recinto, estábamos perdidas, no sabíamos con quién hablar, con quién no hablar, por dónde entrar, no sabíamos ni si era ahí! Entramos, nos llevaron a ver el backstage, lugar del que yo no quería salir, le pregunté a la chica que nos llevaba si podríamos ver el desfile desde dentro, me miró, ignoró mi pregunta y siguió andando, yo, me sentí idiota pero no le hice mucho caso, tenía demasiadas cosas a mi alrededor que llamaban mi atención.


Nos sentamos, vimos el desfile de Miriam Ocariz, en ese momento no sabía quién era, desde ese día me hace ilusión ver sus desfiles. Salí de la sala con la boca abierta y le dije a mi madre, yo quiero tener algo que ver con esto.


Hace dos semanas aproximadamente me llegó un mail de Patricia, mi booker. Tenía un casting para el desfile de Miguel Palacio, él sabía que medía 1,71 pero yo le gustaba, así que allá fui. Todo iba bien hasta que quisieron probarme unos pantalones, empecé a temblar, sabía que no, que esos pantalones no eran para mí, recularon a tiempo y me probaron un vestido maravilloso, salí de allí y pensé, la suerte está echada. Al día siguiente me fui más contenta que un calamar a hacer el fitting a Ifema. 


Viernes 16 de septiembre por la mañana, me desperté temprano y me fui a un shooting para Glamour con Chus Antón. Éramos cinco niñas y las cinco estábamos apuradas porque, ya se sabe, durante la semana de la moda todo va demasiado rápido, el tiempo lo que más. A las 14 estábamos las cinco saliendo rápidamente del estudio hacia Ifema. Al llegar allí me encontré con gente que solo veo durante la Fashion Week y que es un gusto ver, hablar y comentar qué sabor de boca van dejando los desfiles. Después de darme un par de vueltas por el showroom, comprarme un par camisetas de IsaacyManu y dejarme flashear por un par de coolhunters me metí en el backstage y sentí alivio al conocer a más de la mitad de la gente que andaba por allí, un gusto. Me peinó Crisanto, no podía pedir más. Nos vistieron y nos preparamos para salir. En ese momento pensé en cómo es desde el otro lado, te sientas, te relajas y miras, es más cómodo si, pero la colección se ve más bonita desde dentro, mucho más. Tomé aire y caminé hacia numerosos flashes que me hicieron sentir extrañamente a gusto. Se había acabado, demasiado corto para terminar de disfrutarlo del todo.


Foto por Ramiro E para yoDona.


Foto por Alberto Saguar.


Foto por Javier Garceche para Harpers Bazaar.

Foto por Europa Press.

Desfile íntegro aquí.